martes, 24 de febrero de 2026

El Quijote

 

Esquemas para comprender el Quijote

Fragmentos


Dulcinea del Toboso

—¡Ta, ta! —dijo Sancho—. ¿Que la hija de Lorenzo Corchuelo es la señora Dulcinea del Toboso, llamada por otro nombre Aldonza Lorenzo82?

—Esa es —dijo don Quijote—, y es la que merece ser señora de todo el universo.

—Bien la conozco —dijo Sancho—, y sé decir que tira tan bien una barra como el más forzudo zagal de todo el pueblo83. ¡Vive el Dador, que es moza de chapa, hecha y derecha y de pelo en pechoXLI, y que puede sacar la barba del lodo a cualquier caballero andante o por andar que la tuviere por señora84! ¡Oh hideputa, qué rejo que tiene, y qué voz85! Sé decir que se puso un día encima del campanario del aldea a llamar unos zagales suyos que andaban en un barbecho de su padre86, y, aunque estaban de allí más de media legua, así la oyeron como si estuvieran al pie de la torre. Y lo mejor que tiene es que no es nada melindrosa, porque tiene mucho de cortesana87: con todos se burla y de todo hace mueca y donaire. Ahora digo, señor Caballero de la Triste Figura, que no solamente puede y debe vuestra merced hacer locuras por ella, sino que con justo título puede desesperarse y ahorcarse, que nadie habrá que lo sepa que no diga que hizo demasiado de bien, puesto que le lleve el diablo88. Y querría ya verme en camino, solo por vella, que ha muchos días que no la veo y debe de estar ya trocada, porque gasta mucho la faz de las mujeres andar siempre al campo, al sol y al aire. Y confieso a vuestra merced una verdad, señor don Quijote: que hasta aquí he estado en una grande ignorancia, que pensaba bien y fielmente que la señora Dulcinea debía de ser alguna princesa de quien vuestra merced estaba enamorado, o alguna persona tal, que mereciese los ricos presentes que vuestra merced le ha enviado, así el del vizcaíno como el de los galeotes, y otros muchos que deben ser, según deben de ser muchas las vitorias que vuestra merced ha ganado y ganó en el tiempo que yo aún no era su escudero. Pero, bien considerado, ¿qué se le ha de dar a la señora Aldonza Lorenzo, digo, a la señora Dulcinea del Toboso, de que se le vayan a hincar de rodillas delante della los vencidos que vuestra merced le envíaXLII y ha de enviar? Porque podría ser que al tiempo que ellos llegasen estuviese ella rastrillando lino o trillando en las eras89, y ellos se corriesen de verla, y ella se riese y enfadase del presente.

—Ya te tengo dicho antes de agora muchas veces, Sancho —dijo don Quijote—, que eres muy grande hablador y que, aunque de ingenio boto, muchas veces despuntas de agudo90; mas para que veas cuán necio eres tú y cuán discreto soy yo, quiero que me oyasXLIII un breve cuento. Has de saber que una viuda hermosa, moza, libre y rica, y sobre todo desenfadada, se enamoró de un mozo motilón91, rollizo y de buen tomo; alcanzólo a saber su mayorXLIV92, y un día dijo a la buena viuda, por vía de fraternal reprehensión93: «Maravillado estoy, señora, y no sin mucha causa, de que una mujer tan principal, tan hermosa y tan rica como vuestra merced se haya enamorado de un hombre tan soez, tan bajo y tan idiota como fulano94, habiendo en esta casa tantos maestros, tantos presentados y tantos teólogos95, en quien vuestra merced pudiera escoger como entre peras, y decir: Este quiero, aqueste no quiero». Mas ella le respondió con mucho donaire y desenvoltura: «Vuestra merced, señor mío, está muy engañado y piensa muy a lo antiguo, si piensa que yo he escogido mal en fulano por idiota que le parece; pues para lo que yo le quiero, tanta filosofía sabe y más que Aristóteles»96. Así que, Sancho, por lo que yo quiero a Dulcinea del Toboso97, tanto vale como la más alta princesa de la tierra. Sí, que no todos los poetas que alabanXLV damas debajo de un nombre que ellos a su albedrío les ponen98, es verdad que las tienenXLVI. ¿Piensas tú que las AmarilisXLVII, las FilisXLVIII, las Silvias, las Dianas, las Galateas, las Fílidas y otras tales99 de que los libros, los romances, las tiendas de los barberos100, los teatros de las comedias están llenos, fueron verdaderamente damas de carne y hueso, y de aquellos que las celebran y celebraron? No, por cierto, sino que las másXLIX se las fingen por dar subjeto a sus versos101 y porque los tengan por enamorados y por hombres que tienen valor para serlo. Y, así, bástame a mí pensar y creer que la buena de Aldonza Lorenzo es hermosa y honesta, y en lo del linaje, importa poco, que no han de ir a hacer la información dél para darle algún hábito102, y yo me hago cuenta que es la más alta princesa del mundo. Porque has de saber, Sancho, si no lo sabes, que dos cosas solas incitan a amar, más que otras, que son la mucha hermosura y la buena fama, y estas dos cosas se hallan consumadamente en Dulcinea, porque en ser hermosa, ninguna le iguala, y en la buena fama, pocas le llegan. Y para concluir con todo, yo imagino que todo lo que digo es así, sin que sobre ni falte nada, y píntola en mi imaginación como la deseo, así en la belleza como en la principalidad


Don 

Así nos fuimos de La ManchaSo we left La ManchaHacia las llanuras más altasHeading out for higher plainsYo y Sancho PanzaMe and Sancho Panza
buscando aventurasLooking for adventureRocinante en las reinasRocinante at the reigns'Hasta que los molinos de viento respondan'Till the windmills answer
Nunca estarás soloYou'll never be lonelyNunca más te sentirás soloYou'll never be lonely ever againNunca estarás soloYou'll never be lonelyNunca más te sentirás soloYou'll never be lonely againHe oído que nunca te mojas bajo la lluvia española.I heard you never get wet in Spanish rain
Entonces enviaron al doctor.So they sent the doctorPor examinar mi cerebroFor examining my brainDijo que no es demasiado inteligente.Said he's not too clever
Cuando el mundo, cuando el mundo simplemente pareceWhen the world, when the world just seemsUn poco demasiado cruelA little bit too cruelLo dejaré mejorGonna leave it better¡Haré uno mejor, sí!Gonna make one better, yeah!
Entonces dile a esa princesaSo tell that princessDile a esa princesa "escóndete en el desagüe"Tell that princess "hide down the drain"Dile a esa princesa que nunca más se sentirá solaTell that princess she'll never be lonely againHe oído que nunca te mojas bajo la lluvia española.I heard you never get wet in Spanish rain
OohOoohOohOooh




Cervantes   Don Quijote de la mancha  s XVII

Dulcinea del Toboso

—¡Ta, ta! —dijo Sancho—. ¿Que la hija de Lorenzo Corchuelo es la señora Dulcinea del Toboso, llamada por otro nombre Aldonza Lorenzo?

—Esa es —dijo don Quijote—, y es la que merece ser señora de todo el universo.

—Bien la conozco —dijo Sancho—, y sé decir que tira tan bien una barra como el más forzudo zagal de todo el pueblo. ¡Vive el Dador, que es moza de chapa, hecha y derecha y de pelo en pecho, y que puede sacar la barba del lodo a cualquier caballero andante o por andar que la tuviere por señora! ¡Oh hideputa, qué rejo que tiene, y qué voz! Sé decir que se puso un día encima del campanario del aldea a llamar unos zagales suyos que andaban en un barbecho de su padre, y, aunque estaban de allí más de media legua, así la oyeron como si estuvieran al pie de la torre. Y lo mejor que tiene es que no es nada melindrosa..

—Ya te tengo dicho antes de agora muchas veces, Sancho —dijo don Quijote—, que eres muy grande hablador y que, aunque de ingenio boto, muchas veces despuntas de agudo; mas para que veas cuán necio eres tú y cuán discreto soy yo, quiero que me oyas un breve cuento...

Y, así, bástame a mí pensar y creer que la buena de Aldonza Lorenzo es hermosa y honesta, y en lo del linaje, importa poco, que no han de ir a hacer la información dél para darle algún hábito, y yo me hago cuenta que es la más alta princesa del mundo. Porque has de saber, Sancho, si no lo sabes, que dos cosas solas incitan a amar, más que otras, que son la mucha hermosura y la buena fama, y estas dos cosas se hallan consumadamente en Dulcinea, porque en ser hermosa, ninguna le iguala, y en la buena fama, pocas le llegan. Y para concluir con todo, yo imagino que todo lo que digo es así, sin que sobre ni falte nada, y píntola en mi imaginación como la deseo, así en la belleza como en la principalidad


1. Analiza el idealismo y el realismo de ambos personajes. Copia la frase más importante en este sentido







2. Opinión: ? Qué prefieres, el idealismo o el realismo?. Argumenta tu respuesta







Cuando el mundo, cuando el mundo simplemente pareceWhen the world, when the world just seemsUn poco demasiado cruelA little bit too cruelLo dejaré mejorGonna leave it better¡Haré uno mejor, sí!Gonna make one better, yeah!
Entonces dile a esa princesaSo tell that princessDile a esa princesa "escóndete en el desagüe"Tell that princess "hide down the drain"Dile a esa princesa que nunca más se sentirá solaTell that princess she'll never be lonely again

                  








miércoles, 18 de febrero de 2026

El relato Oktapodi/ Cumbres







 Oktapodi es un corto animado con excelentes gráficos 3D y una muy buena historia sin nada de diálogo, todo contenido en esos 2:25 minutos que dura. A uno le hace pensar que se trata de la genialidad de Pixar, pero no, son un emprendedor grupo de animadores franceses llamadosGobelins.

AMORES PERROS/pulpos

1. resume en cinco líneas este relato.
2.¿Cómo crees que acaba? Cuenta en dos líneas tu final

3-Relata brevemente la historia de amor trágico entre dos animales.
-La intriga. Se quieren,   algo les separa, luchan por juntarse, lo logran, pero al final…
-dale un punto de humor y crueldad. Y por supuesto ingenio.

Comienzo del estilo

“Byron recorría los tejados a duras penas. Era un gato sarnoso y envejecido, pero un día que tomaba el sol en una cornisa del Hotel Astoria –también era aristocrático- se enamoró de una gata persa a la que su dueña paseaba en un canastillo rosa por el hall del imponente hotel”

4. Opina sobre el cortometraje.


----------------------

Cumbres Borrascosas







Para comentar bien un relato:

-Analizar la intriga.

- las acciones las encarnan los personajes: protagonistas y antagonistas.

- El cronotopo:
  A) El tiempo histórico y físico.
  B) El espacio interno y externo.


Sam Shepard
Crónicas de Motel (fragmento)

"Estaba prácticamente a mitad de camino entre San Francisco y Los Angeles. Parqueó el camión en la suave orilla de la Highway 5, pasó arrastrándose por debajo de una alambrada y se dirigió al pastizal de Harris. Más allá de los corrales encontró un campo abierto y se sentó en el centro con las piernas cruzadas. El áspero olor a ganado le inundó el pecho. El sol estaba poniéndose justo entonces tras los cerros de Coalinga, y dos anchas fajas de nubes anaranjadas se extendían por encima del Central Valley como un par de inmensas alas de halcón. Quería hablar consigo mismo pero se lo impidió la quietud del espacio. Se quedó escuchándolo. Un ave de rapiña nocturna. Mugido de reses. El bello gemido de un diesel Kenworth. Imaginó las dos ciudades simultáneamente, como si colgaran de los brazos extendidos de las nubes anaranjadas. Suspendidas. La pequeña San Francisco oscilando al norte: inocente, rica y un poco boba. Al sur, la reptante y demente serpiente de Los Angeles. Con su colmilluda boca abierta de par en par, los ojos encendidos, paralizada en un ataque de pura paranoia. Aquí es donde debía estar, pensó. Justo aquí. En medio. Aplastado sobre la panza de California, en un lugar desde el que podía verlas a las dos desde lejos. Podía vivir en los intestinos de este valle, y dedicarse a espiar el cerebro y los genitales. Un plan inútil. Las cosas empezaban a jalarle en ambas direcciones. Ya estaba en movimiento cuando sólo buscaba la quietud. Una enorme mano tiraba de él desde su espalda. Una mano sin cuerpo. Le jaló hacia arriba, remontándolo a muchas millas de altura por encima de la carretera. No resistió. Ya no tenía miedo de caerse. La mano penetró limpiamente a través de su espalda y se dirigió directamente al corazón. Se lo agarró. Sin apretarlo. Era un contacto de amor puro. Dejó que su cuerpo cayera y lo vio rebotar contra el suelo sin esperanza. Su corazón permaneció en lo alto, encogido en la palma de un gigantesco puño."





jueves, 12 de febrero de 2026

El alegre amor Pedro Salinas

 

Qué alegría vivir

[Poema - Texto completo.]

Pedro Salinas

Qué alegría vivir
sintiéndote vivido.
Rendirse
a la gran certidumbre, oscuramente,
de que otro ser, fuera de mí, muy lejos
me está viviendo.
Que cuando los espejos, los espías,
azogues, almas cortas, aseguran
que estoy aquí, yo, inmóvil,
con los ojos cerrados y los labios,
negándome al amor
de la luz, de la flor y de los nombres,
la verdad transmisible es que camino
sin mis pasos, con otros
allá lejos, y allí
estoy besando flores, luces, habo.
Que hay otro ser, por el que miro el mundo,
porque me está queriendo con sus ojos.
Que hay otra voz con la que digo cosas
no sospechadas por mi gran silencio;
y sé que también me quiere con su voz.
La vida – ¡qué transporte ya! -, ignorancia
de lo que son mis actos, que ella hace,
en que ella vive, doble, suya y mía.
Y cuando ella me hable
de un cielo oscuro, de un paisaje blanco,
recordaré
estrellas que no vi, que ella miraba,
y nieve que nevaba allá en su cielo.
Con la extraña delicia de acordarse
de haber tocado lo que no toqué
sino con esas manos que no alcanzo
a coger con las mías, tan distantes.
Y todo enajenado podrá el cuerpo
descansar, quieto, muerto ya. Morirse
en la alta confianza
de que este vivir mío no era solo
mi vivir: era el nuestro. Y que me vive
otro ser de la no muerte.

miércoles, 4 de febrero de 2026

Cómo se comenta un texto poético

 TE QUIERO

Te quiero.
Te lo he dicho con el viento. 
Jugueteando como animalillo en la arena
O iracundo como órgano tempestuoso;
Te lo he dicho con el sol,
Que dora desnudos cuerpos juveniles
Y sonríe en todas las cosas inocentes;
Te lo he dicho con las nubes,
Frentes melancólicas que sostienen el cielo, 
Tristezas fugitivas; 
Te lo he dicho con las plantas,
Leves criaturas transparentes
Que se cubren de rubor repentino;
Te lo he dicho con el agua,
Vida luminosa que vela un fondo de sombra ;
Te lo he dicho con el miedo,
Te lo he dicho con la alegría,
Con el hastío, con las terribles palabras.
Pero así no me basta:
Más allá de la vida, 
Quiero decírtelo con la muerte;
Más allá del amor;
Quiero decírtelo con el olvido.

                                                                                  Luis Cernuda, Los placeres prohibidos.



1. Sentimientos que transmite.
2. Recursos poéticos.
3. Movimiento poético.